miércoles, 26 de mayo de 2010

Dopamina


Cuando disfrutas realmente haciendo algo -a pesar de que ese algo, sea tu trabajo- no llegas a ser consciente del esfuerzo que supone hacerlo. Y tampoco eres consciente de cuando ha sido suficiente. Pero por más que te guste, el sobreesfuerzo pasa factura.

Intenté detenerme un segundo, pero recordé lo poco que queda, y aún sabiendo que vendrán nuevos, sentí que todavía debía esforzarme más. De todos modos, no negaré, que también sentí algo de alivio*.

martes, 4 de mayo de 2010

Sistema Límbico


Larache 2010


Se me escapaba esta mañana una pequeña sonrisilla* cuando te he visto entrar.

Tú, me has mirado. Yo, me he perdido en tu baja saturación. Y de pronto ya no podía escapar de tus brazos. Me has torturado con cosquillas y me has derrotado arrojándome al sofá. En este punto mi sonrisa se ha vuelto carcajada y me has callado con tus labios, fuertes, calientes, tiernos. Justo en ese momento he escuchado el despertador y al levantarme de la cama me ha sorprendido la nostalgia contenida que podría hasta considerarse fría en mí.



Se me permite soñar contigo ahora que ya no sueño con verte. Aunque nos hayamos encontrado.

jueves, 29 de abril de 2010

Estamos de fiesta


Larache 2010

De pronto me dijo:

- No creas que vas a quedarte aquí. No me sirven las excusas. No me sirve el estoy cansado, agotado y agobiado. Tengo demasiadas tareas, me apetece tomar el sol, salir a pasear, tomar unas cervezas en las terrazas del Raval, unas bravas en el bar Manolo, y tomarme unos cubatas .

Porqué sé realmente que lo que quieres es lo que te cuesta.

Es eso lo que se te mete entre ceja y ceja. Disfrutas con ello. Lo sé. Se te nota. Aunque a veces lo olvides.



Los rayos de sol chocaban contra los cristales de sus gafas montando una fiesta y reuniendo rebeliones de ideas.

lunes, 26 de abril de 2010

Diseños experimentales


Montes de Oca 2010

Conozco a alguien que me enseño el nombre que reciben esas pequeñas cosas que tanto me gustan. Las genialidades de la vida. La semana pasada -a mi parecer- estuvo llena de ellas y la cosa promete.

Hace ya una semana que llegué a Barcelona y me reencontré con las mañanas de café, los mediodías de siesta, las tardes Franzroulette y las noches de interrogante, pero en realidad, no aterricé hasta hace dos días. Ahora soy el mismo urbanita que era antes de marcharme y que participa en tres proyectos distintos a la vez. No, no duermo, pero me encanta.

Dos rodajes previstos, cuatro trabajos por entregar, 4 exámenes por hacer, el proyecto final de estudios por empezar, un estudio psicológico sobre la extroversión y el neuroticismo en el cual soy yo el sujeto, y lo mejor de todo; un viaje rodado en video durante una semana en el día a día de mis amigos y el mío. Es decir, nos dedicamos a grabar todo lo que hacemos durante el día para luego montarlo y verlo todos juntos. Un experimento existencial algo freak pero muy enriquecedor. Lo más divertido será volver a verlo de aquí a diez años.

Un casual proyecto como actor, y mi primera vez en el equipo de una película.

¿Quién dijo que el día tenía 24 horas?

Creí que al convertirme en pájaro podría volar.