lunes, 21 de diciembre de 2009

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Pensaba que la gente no bailaba, no sabía disfrutar y que mirar era de mala educación.
Pensaba que la gente no podía distraerse. Pensaba que la gente no olvidaba. Pensaba que la gente no huía y que todas las noches te lo pasabas bien.
Pero estaba completamente equivocado. La gente baila y disfruta. La gente se distrae y olvida. La gente huye.
Hay noches en que las miradas agradan y un muy bien se queda corto.

1 comentario:

Julieta dijo...

Es desconcertante darse cuenta (digo cuando de pronto la cabeza te hace "click") que uno anduvo por el mundo siendo un iluso, un inocente. Sólo desconcertante, ni terrible ni no sé... Beso! Y Feliz Año!